Archivo de la categoría ‘Edificación’

Steve Pettit Evangelistic Team en Valencia

Sábado, 3 de Diciembre de 2011

Gracias a Dios por permitirnos vivir el día miércoles un día lleno de bendiciones con los hermanos que componen Steve Pettit Evangelistic Team. Gracias a Dios pude llevarles por la ciudad de Valencia durante prácticamente todo el día y comimos juntos. Fue de gran bendición para mi poder pasar ese tiempo con ellos.

En la tarde pudimos escuchar buena música, la cual fue de bendición para nuestras vidas. Y a continuación tuvimos la predicación a cargo del hno. Steve Pettit, y el Hno. Samuel Allen traduciendo.

Gracias a Dios por permitirme conocer mejor a los miembros del equipo y poder compartir. En especial, hicimos muy buena amistar con Mark & Amanda Egerdahl

Intereses extraviados

Miércoles, 12 de Octubre de 2011

Me llegó un correo hace dos días anunciando que la biografía oficial de Steve Jobs sale a la venta en España el día 28 de Octubre. Pensé, voy a comprarla. Es interesante saber más de la vida de este personaje o icono de la sociedad, ya que atrae la atención del consumidor de sus productos.

El afán de saber más sobre una persona es algo que todos llevamos dentro, que en palabras más rudas se puede calificar como chisme.

Parándome a pensar detenidamente, después de decir eso, me quedé impresionado de cómo había caído en la “trampa”, ¿porqué no decimos: quiero leer la biografía de Cristo? La tenemos en nuestras manos, está en la preciosa Palabra de Dios que tanto, a veces, nos olvidamos. Los intereses del cristiano se pueden extraviar poco a poco gracias a todo lo que nos rodea.

Una biografía no tiene nada de malo, es lectura, es cultura, pero anhelar comprar el libro “despreciando”

conocer a quien realmente es nuestro Dios y Salvador es un claro ejemplo de como trabaja Satanás. Estamos en los últimos tiempos, por eso escribo esto ahora (mientras escucho RGA) para concienciar, si queda alguien, a acercarse a Dios.

Bendiciones hermano, y si no entiendes algo de lo descrito aquí o en el blog y no conoces a Cristo, te recomiendo que leas este texto

para conocerle y reconocerle como tu Señor y Salvador personal. Es lo mejor que podrás hacer en el día de hoy y para siempre.

Un saludo ––Samuel Coloma

Steve Jobs fallece

Jueves, 6 de Octubre de 2011

Esta mañana me he levantado a las 6:55 para irme a trabajar. Me he arreglado, y he bajado a la cocina para desayunar. Como de costumbre, suelo leer el Pan Diario antes de desayunar y a continuación pongo la radio mientras coy comiendo.

Estaba de pie poniendo los cereales cuando escucho en la radio: “Steve Jobs ha muerto esta madrugada a la edad de 56 años”. Me he quedado paralizado, de pie, pensando ¿He oído bien? efectivamente, mis oídos no me han traicionado y ha sido real. Por un momento un escalofrío me vino por el cuerpo sin poder creer que algún día yo escucharía esta noticia.

Cuando estaba guardando mi Macbook para irme a trabajar pensé que este diseño y esta idea había sido del que ahora está fallecido, que gracias a sus inventos puedo tener trabajo y gracias a Dios porque ha dado la capacidad al ser humano de inventar cosas extraordinarias.

Ahora bien, la pregunta que me hago es la siguiente: ¿Porqué he sentido tanta conmoción al escuchar que Jobs ha muerto, y no sentimos esa tristeza cuando leemos que Jesús también murió? Alguien puede decirnos que Cristo resucitó, y tiene toda la razón, pero ¿No sentimos la carga de la obra que hizo por nosotros? ¡Murió por mi!

Pensando mientras leía la Biblia llegué a la conclusión de que no sentimos esa carga porque no hemos conocido a Jesús, pero tampoco llega a ser escusa porque al aceptarle le hemos conocido por medio de la fe que nos ha dado.

En conclusión, creo que deberíamos estar más apegados a Dios, a Su palabra, y quitar las barreras que hace que nos enfriemos. Si, es cierto y da pena que Jobs haya muerto, pero más carga debo sentir pensando en que Jesús murió por mi lugar cuando yo debí estar en esa cruz.

Meditemos en nuestra comunión con Dios.

Un saludo ––Samuel Coloma

Un juez sabio

Domingo, 4 de Septiembre de 2011

martilloCierto día un vendedor ambulante iba caminando hacia un pueblo. Por el camino encontró una bolsa con 800 dólares. El vendedor decidió buscar a la persona que había perdido el dinero para entregárselo, pues pensó que el dinero pertenecía a alguien que llevaba su misma ruta.

Cuando llegó a la ciudad, fue a visitar a un amigo. “¿Sabes quién ha perdido una gran cantidad de dinero?”, le preguntó a éste. “Sí, sí. Lo perdió Juan, nuestro vecino, que vive en la casa de enfrente”. El vendedor fue a la casa indicada y devolvió la bolsa. Juan era una persona avara y apenas terminó de contar el dinero, gritó: “¡Faltan 100 dólares! Esa era la cantidad de dinero que yo iba a dar como recompensa. ¿Cómo lo has agarrado sin mi permiso? Vete de una vez. Ya no tienes nada que hacer aquí”. El honrado vendedor se sintió indignado por la falta de agradecimiento. No quiso pasar por ladrón y fue a ver al juez.

El avaro fue llamado a declarar. Insistió ante el juez que la bolsa contenía 900 dólares. El vendedor aseguraba que eran 800. El juez, que tenía fama de sabio y honrado, no tardó en decidir el caso. Le preguntó al avaro: “Tú dices que la bolsa contenía 900 dólares, ¿verdad?” “Sí, señor”, respondió Juan. “Tú dices que la bolsa contenía 800 dólares”, le preguntó el juez al vendedor. “Sí, señor”.

“Pues bien”, dijo el juez, “considero que ambos son personas honradas e incapaces de mentir. A ti porque has devuelto la bolsa con el dinero, pudiéndote quedar con ella. A Juan, porque lo conozco desde hace tiem­po. Esta bolsa de dinero no es la de Juan; aquella contenía 900 dólares. Esta solo tiene 800. Así pues, quédate tú con ella hasta que aparezca su dueño. Y tú, Juan, espera que alguien te devuelva la tuya”.

“Enséñame buen sentido y sabiduría, porque tus mandamientos he creído.”
Salmo 119:66

Fuente: manantialdevida.net

Autoridad y Sumisión

Miércoles, 13 de Julio de 2011

La Biblia lo dice claramente: “Todos pecaron…”
Un ejemplo claro y simple lo vemos en los niños antes de que alcancen la edad de uno o dos años. Una evidencia concluyente, díganle al pequeñito que es hora de echar una siesta, pregúntele si quiere ir a la camita, y a pesar de que apenas puede balbucear algunas palabras, se torna multilingüe y dice “no” en seis idiomas diferentes. Expresa en términos inequívocos que no quieren que le digan lo que debe hacer, en cambio, él exige más atención y desea que sus padres obedezcan a sus órdenes. 
Cuando este bebé crece y llega a la adolescencia, vuelve un día del colegio, arroja sus libros sobre la mesa, y grita: ¿Qué se ha creído la profesora de historia al mandarnos cinco páginas para estudiar? Su actitud transmite un sentimiento de “no me digas lo que tengo que hacer”.
Luego tiene su primer empleo y se le oye exclamar: “bueno, si el cree que me voy a quedar más horas porque es mi jefe y él me lo manda, está loco”.Cuando finalmente este joven se casa, lo veremos sacudiendo su dedo frente  al rostro de su esposa y estableciendo las reglas que se habrán de regir en el hogar, “no tienes ningún derecho a decirme lo que debo hacer, sino que tu me tienes que obedecer a mi y hacer lo que yo te mande”
Por supuesto que el colmo se produce cuando este hombre mira de frente a Dios, sacude su pequeño puño, y golpea el suelo con sus insignificantes pies, y grita: ¡Dios, no me digas lo que debo hacer!

Hay dos clases de personas:
  1. Las que dicen a Dios sea hecha tu voluntad.
  2. Aquellas a quienes Dios les dice, muy bien, salte con la tuya.

Claramente a este joven no le enseñaron en su niñez que tiene que aferrarse a unas normas en cada una de las etapas de su vida (trabajo, matrimonio, espiritual, estudios, etc.) Muchos jóvenes de hoy en día les pasa eso, quieren hacer sus propias normas y las que mejor beneficio tengan para ellos mismos.
Pero esto no es así, siempre nos tenemos que someter a alguien.
  1. Los hijos a los padres.
  2. La mujer al marido.
  3. El trabajador al jefe.
  4. El matrimonio y la familia a Dios.

Fuente: http://sublime-gracia.blogspot.com/

Paradojas de Cristo

Viernes, 29 de Abril de 2011

Es maravilloso pensar en el hecho de que, el que era el Pan de Vida, empezara su ministerio padeciendo hambre, y siendo el Agua de Vida, la acabase sufriendo sed…

Gregorio de Nazianzus desarrolló esta idea en las siguientes frases:

  • Cristo sintió hambre como hombre, y satisfizo en el hombre su hambre de Dios. Sintió hambre y era el Pan de Vida. (Lc. 4.2)
  • Cristo padeció sed, como hombre, y sin embargo dijo: “El que tenga sed, venga a mí y beba” (Jn. 19.28)
  • Él se sintió cansado a veces, y es nuestro Descanso (Jn. 4.6)
  • Él pagó tributo como vasallo, y es Rey de Reyes (Mc. 17.24-27)
  • Él oró y es quien escucha nuestra oración (Mt. 26.36)
  • Él lloró y es quien seca nuestro llanto (Jn. 11.35)
  • Él que fue vendido por 30 piezas de plata, y es el Rescate del Mundo (Mt. 26.15)
  • Él enmudeció como oveja, y sin embargo es la Palabra Eterna (Is. 53.7)
  • No tuvo lugar propio donde reclinar su cabeza, y era suyo todo el mundo (Lc. 2.7)
  • Todos le abandonaron, se quedó solo, y tenía en la Eternidad múltiples legiones de ángeles (Mt. 26.46)
  • Fue crucificado por hombres, y Él había venido para ofrecerles el cielo.

Todas estas frases nos indican que Jesús, nuestro Salvador, teniéndolo todo, vino a este mundo para salvarnos y sufrió por nosotros. Y nosotros, ¿qué haremos por él?