Archivo de la categoría ‘Edificación’

Bendita cruz

Lunes, 5 de Abril de 2010

Junto a la cruz de Cristo, yo quiero siempre estar.
El siempre va a mi lado, junto a mí, en mi caminar.

Corona de espinas le pusierón, en su costado le hirierón,
Y aunque no le reconocierón, moria el Hijo de Dios y no lo supierón

Fue por mi horrible pecado, que en la cruz fue traspasado;
Humillado y escarnecido, El callo, y no fue consolado.

!Vive, Vive! porque venció la muerte,el hades no pudo retenerle,
!Resucito! y vive para siempre, Bendita cruz,
Que no pudiste detenerle.

Por Rosa Queiruga

La entrada triunfal en Jerusalén

Martes, 30 de Marzo de 2010

(Mt. 21:1; Lc. 19:28-40; Jn. 12:12-19)

1 Cuando se acercaban a Jerusalén, junto a Betfagé y a Betania, frente al monte de los Olivos, Jesús envió dos de sus discípulos,

2 y les dijo: Id a la aldea que está enfrente de vosotros, y luego que entréis en ella, hallaréis un pollino atado, en el cual ningún hombre ha montado; desatadlo y traedlo.

3 Y si alguien os dijere: ¿Por qué hacéis eso? decid que el Señor lo necesita, y que luego lo devolverá.

4 Fueron, y hallaron el pollino atado afuera a la puerta, en el recodo del camino, y lo desataron.

5 Y unos de los que estaban allí les dijeron: ¿Qué hacéis desatando el pollino?

6 Ellos entonces les dijeron como Jesús había mandado; y los dejaron.7 Y trajeron el pollino a Jesús, y echaron sobre él sus mantos, y se sentó sobre él.

8 También muchos tendían sus mantos por el camino, y otros cortaban ramas de los árboles, y las tendían por el camino.

9 Y los que iban delante y los que venían detrás daban voces, diciendo: ¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!

10 ¡Bendito el reino de nuestro padre David que viene! ¡Hosanna en las alturas!

11 Y entró Jesús en Jerusalén, y en el templo; y habiendo mirado alrededor todas las cosas, como ya anochecía, se fue a Betania con los doce.

(Marcos 11:1-11) Versión Reina Valera 1960

Falsas teorías: La Evolución

Miércoles, 10 de Marzo de 2010

Hoy presentaré una pequeña parte de la evolución. Sigue atento a Blogsamuel vía e-mail, o vía feed.

Los perros no engendran gatitos, ni las vacas corderos, ni los cerdos preñados paren conejos. Los pájaros producen pájaros; los peces peces. Cada especie se reproduce según su propia clase. Eso no es ninguna teoría, es un hecho. ¿Entonces por qué debemos creer que el hombre desciende de una especie distinta a la suya? De ser cierta la evolución,  esa será la prueba de que la Biblia es falsa, pues las Escrituras dicen que cada animal se reproduce según su propia especie. La creación entera está en contra de la teoría-cuento de la evolución.

Por Ray Comfort. Fuente: www.teruelcristiana.com

El Violonchelo

Viernes, 12 de Febrero de 2010

En Los Ángeles, un viejo violonchelo se hallaba cerca de un montón de basura. Una enfermera que lo vio lo tomó para evitar que
fuera destruido, pensando que quizá un ebanista podría repararlo o hacer un estante con él.

Pero por las noticias se enteró de que muy cerca del lugar donde encontró el instrumento, algunos días antes había sido robado un violonchelo de 320 años de antigüedad, fabricado por el renombrado maestro italiano Stradivarius, y que su precio era de 3 millones de dólares.

Es fácil imaginarse el alivio del dueño al recuperar su bien. El instrumento tenía una grieta y había sufrido algunas ralladuras, pero el sonido no había sido alterado.

En paralelo, para conseguir una Biblia, es poco lo que hay que pagar, salvo que se trate de un ejemplar impreso por Gutenberg en el siglo XV. Esto podría inducir a algunos a estimar solamente el valor inmenso de un libro antiguo sin tener en cuenta que lo que tiene un incalculable valor es que la Biblia es la misma Palabra de Dios, el mensaje escrito del amor de Dios.

Con sus 176 versículos, el Salmo 119, citado en el encabezamiento, es el más largo de todos los salmos. En cada versículo el autor, visiblemente un hombre con mucha experiencia de la vida, hace resaltar el valor que la Palabra de Dios tiene
para él.

Aun cuando en nuestro tiempo este tesoro es desconocido por
muchos, la Biblia sigue siendo el mensaje de Dios al alcance de todos.

Fuente: La Buena Semilla

Aportado por: Alejandro Méndez

La cena de Navidad

Miércoles, 16 de Diciembre de 2009

En Navidad, solemos hacer grandes cenas. Cenas especiales, “banquetes” según las posibilidades de cada uno. Hay pavo, jamón, un postre especial, comida que solo se prepara para esa fecha.

Colocamos la mesa de manera singular, con un centro de flores, o velas adornando la mesa. Colocamos las servilletas con unos pliegues diferentes, ponemos nuestra mejor vajilla, etc…

Pero nos olvidamos de lo más importante. ¿Dónde se sienta el Señor en nuestra mesa?. Preparar la mesa de esta manera esta muy bien, pero debemos recordar que el Señor en esta cena especial (y en todas de nuestra vida) se sienta con nosotros. ¿Cómo nos comportamos? ¿Le dejamos el mejor sitio en nuestra mesa?

El Señor Jesús es el centro de la Navidad, démosle el lugar que le corresponde. ¡ EL HIJO DEL REY !

Las Huellas en la arena

Lunes, 9 de Noviembre de 2009

Una noche un hombre tenía un sueño.
Él soñaba que recorría la playa con el SEÑOR.
A través del cielo pasaban las escenas de su vida.
Para cada escena, él notó que se marcaban
Dos pares de huellas en la arena;
Un par le pertenecían a el, y el otro par pertenecían al SEÑOR.

A medida que las escenas pasadas de su vida
Desfilaban ante él,
Volteaba la mirada hacia las huellas en la arena,
Y noto que muchas veces,
A lo largo del recorrido por la playa,
En la arena solo veía un par de huellas,
También notó que esto ocurría en los momentos
Más amargos y tristes de su vida.

Esto realmente lo desconcertó y pregunto al SEÑOR:
“SEÑOR, Tú dijiste una vez, cuando decidí seguirte,
que recorrerías a mi lado el camino de la vida,
Pero he notado que durante las épocas más amargas de mi vida,
Hay solamente un par de huellas.
¡¿No entiendo?! …
¿Por qué cuando más te necesité,… me dejaste solo?

El SEÑOR contestó…
“hijo mío, te amo y nunca te deje solo
Durante las épocas de amargura y sufrimiento que viviste,
Cuando ves solamente un par de huellas,…
No caminabas solo,…
Era yo que te llevaba en mis brazos