Por Jorge Müller
“Somos recompensados ricamente, esperando en Dios,” aconsejó Jorge. “Tú puedes ver cómo Él, en Su corazón, está listo para oí
r las súplicas de sus hijos, los que confían en Él… Pero, para poder recibir las respuestas a tus oraciones, necesitas exponerle tus peticiones a Dios, basadas no en tus propios méritos, sino solamente en los méritos del Señor Jesús, como base de aceptación delante de Dios por tu persona, oraciones, labores y por todo lo demás.”
“De igual modo, para que tus oraciones sean contestadas es necesario que las cosas que le pides a Dios, sean de la clase de cosas que Dios puede dar, porque conllevan su honra y tu propio bien… Por último, necesitamos continuar en oración hasta que se nos conceda la bendición.”
“No es suficiente el solo comenzar a orar, ni el mero orar correctamente; ni tampoco es suficiente orar de continuo sólo por un tiempo no más; más bien, debemos continuar pacientemente, creyendo y orando, hasta que se obtenga la respuesta. Y aun más, no solamente debemos orar hasta se realice lo que pedimos, sino que también tenemos que creer que Dios nos oye, y que contestará nuestras oraciones. A menudo fallamos en el no continuar en oración hasta que se obtenga la bendición, y en no esperar la bendición. Cada vez que todos estos aspectos se cumplan en una persona, seguramente que se cumplirán las respuestas a sus peticiones”. —La vida hogareña de Jorge Müller


















