Viendo una película este sábado en la reunión general de mi iglesia quisiera comentar algunas cosas.
La sociedad está en un continuo cambio, crecimiento y evolución. La humanidad inventa nuevos artilugios que hacen que la vida sea más fácil. Hay una evolución tecnológica considerable. Todo ello hace que vivamos en un mundo cómodo y con todo hecho.
También evoluciona y cambian los principios morales de la sociedad. Las personas jóvenes ya no respetan a los que tiene más edad que ellos. Ni a ancianos, incluso ni a sus padres. Se ha perdido el respeto de llamarles por “usted”. ¿Por qué? ¡Ah!, porque todo evoluciona.
La Biblia no evoluciona, la Biblia no cambia. Tenemos que obedecer la Palabra de Dios. El cristiano no debería “evolucionar” de esa manera. Sino que debería evolucionar conforme la Palabra de Dios dice. Creciendo más. ¿Estamos volviéndonos insensibles? ¿No te molesta cuando dicen alguna barbaridad sobre Dios? ¿No te molesta cuando ves a las personas vestir indecentemente, ignorando lo que dice la Palabra de Dios?
No nos conformemos a este siglo. No des la mano a este mundo.
Romanos 12:2 “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.”
Si todavía no conoces a Dios como tu único Salvador personal acéptalo hoy.





Los perros no engendran gatitos, ni las vacas corderos, ni los cerdos preñados paren conejos. Los pájaros producen pájaros; los peces peces. Cada especie se reproduce según su propia clase. Eso no es ninguna teoría, es un hecho. ¿Entonces por qué debemos creer que el hombre desciende de una especie distinta a la suya? De ser cierta la evolución, esa será la prueba de que la Biblia es falsa, pues las Escrituras dicen que cada animal se reproduce según su propia especie. La creación entera está en contra de la teoría-cuento de la evolución.












