Estando esta semana pasada en campamento (MCCB), me hizo pensar un comentario del Pastor que hablaba sobre la reacción del mundo hacia la tragedia que ocurrió el pasado 30 de Junio, por eso decidí escribir esto:
El pasado 30 de Junio todo el mundo recibió la desagradable noticia de que un avión había tenido un accidente y solo sobrevivió una niña de 14 años.
Un niña de 14 años es la única superviviente de los 153 pasajeros que viajaban en el avión siniestrado esta madrugada en el océano Índico frente a la costa de las islas Comores, …”
De repente, se escuha la voz del pueblo diciendo: “¡Dios es malo!”. ¿Dios es malo? Vayamos al principio:
Dios creo los cielos y la tierra, hizo al hombre para que habitara en ella. ¿Quién inventó los aviones? el hombre los inventó, no Dios, así que Dios no tiene la culpa. Nadie dijo al hombre que volara, o que se metiera bajo el mar. El culpable no es Dios, los culpables somos los hombres. En vez de decir: “¡Dios es malo!”, deberían decir: “¡Dios es bueno!”, porque ha permitido que una niña de 14 años pudiera salvar su vida.
¡DIOS ES BUENO!




















