Todos cantamos himnos en la Iglesia como parte de nuestra adoración al Señor. Si has tenido algo de contacto con otras iglesias, seguramente te habrás dado cuenta que no todas usan el mismo tipo de música. Algunas usan melodías modernas con palabras familiares, hay varias que cantan salmos, y otras siguen entonando los grandes himnos del pasado que se han cantado por varias generaciones de creyentes.
¿Existe una música correcta para el cristiano? Si. Sabemos que no todas las cosas que se hacen en las iglesias llamadas “Protestantes” son agradables a Dios, aunque quizá tengan las mejores intenciones del mundo.
Hay (por lo menos) cinco requerimientos para un himno verdaderamente cristiano. Primeramente, debe de estar centrado en Dios – no en el hombre; debe de crear una actitud de alabanza -no de entretenimiento o aplauso; también es eminente que la música sea digna de la letra y propia de adoración a Dios; es necesario que se cante de tal forma que el intérprete no sea el centro de atención; y por último, debe de tener un mensaje claro, sacado directamente de la Palabra de Dios. Sinceramente creo que el último de estos puntos es el más importante- y quizás, el que más negligimos.
Algunas de las canciones “cristianas” que son muy populares hoy en día tienen un mensaje algo extraño. Si nos pusiésemos a analizar las palabras cuidadosamente, creo que fracasaríamos en nuestros esfuerzos de entender lo que la letra quiere comunicar. Es obvio que no hay una enseñanza clara apoyando la letra de estos himnos. El propósito parece ser mas sentimental que bíblico. Estas canciones son de valor muy dudable en nuestras iglesias.
En generaciones pasadas, el aprendizaje de himnos correctos, fue un método de enseñar doctrinas bíblicas. Los himnos escritos por predicadores y poetas en los últimos trescientos años están llenos de verdades sacadas directamente de versículos bíblicos. En algunos de estos himnos puedes ver clara mención de muchos versículos, sin embargo, en muchas de las canciones modernas, es extraño encontrar la más mínima referencia de algún pasaje bíblico.
¿Porqué han bajado de calidad nuestros himnos? Para empezar, la predicación ha bajado de calidad. La mayoría de los púlpitos de antaño eran centros de enseñanza bíblica, contrastando drásticamente con los púlpitos contemporáneos (hablando generalmente), desde los cuales se imparte muy poca enseñanza- eso es, si se imparte algo en absoluto. Los mensajes normalmente incluyen un texto como pretexto, tres puntos, diez “ejemplos”, seis chistes y una conclusión. Es lógico pensar que los músicos y poetas que se encuentran bajo esta “enseñanza”, fracasen rotundamente en sus sinceros esfuerzos de escribir música sacra. ¿Cómo pueden alabar a un Dios que ni conocen ni saben como es?
Cuando te encuentres en el próximo culto de adoración, presta atención a la letra de los himnos. Intenta encontrar los versículos y referencias bíblicas (y si encuentras alguno, te animo a decir un buen ¡Amén!), y seguir los pensamientos del que lo escribió. Los himnos que cantas son una forma de adoración, y deberíamos cantar únicamente lo que es verdad cuando cantamos a Dios. Proponte en tu corazón honrar a Dios con los mejores himnos que puedas, y el te bendecirá por tu deseo de dar lo mejor.