Entradas con la etiqueta ‘oración’

S.O.S

Sábado, 5 de Junio de 2010

Estas siglas corresponden a señal de socorro más utilizada internacionalmente. Se comenzó a utilizar a principios del siglo XX. Fue aprobada durante una conferencia internacional en Berlín en 1906 para remplazar la utilizada hasta entonces “CQD” en las transmisiones telegráficas en Código Morse.

Una sucesión de tres pulsos cortos, tres largos y otros tres cortos (\cdots---\cdots), también debido a la simpleza de la misma es menos probable que se pierda o mal interprete por interferencias.

En la vida cristiana también necesitamos ayuda en nuestra pruebas y dificultades. Pero, ¿Tenemos que utilizar las siglas SOS para que el Señor nos ayude? Si. Estas siglas deberían traducirse para los cristianos como: “Solamente Ora Siempre“.

Esa es la única ayuda y comunicación que vamos a tener por parte de Dios, y nunca falla. Puede que, como ocurrió con el Titanic, la señal no llegue bien o no se entienda, arregla tu comunión con Dios antes de pedirle ayuda, restablece la comunión directa con Dios, que no hayan barreras, que no haya mala cobertura, que no interfieran interferencias.

Fuentes: Wikipedia y Pan Diario

Reglas para la oración

Lunes, 20 de Abril de 2009

Por Jorge Müller

“Somos recompensados ricamente, esperando en Dios,” aconsejó Jorge. “Tú puedes ver cómo Él, en Su corazón, está listo para oír las súplicas de sus hijos, los que confían en Él… Pero, para poder recibir las respuestas a tus oraciones, necesitas exponerle tus peticiones a Dios, basadas no en tus propios méritos, sino solamente en los méritos del Señor Jesús, como base de aceptación delante de Dios por tu persona, oraciones, labores y por todo lo demás.”

“De igual modo, para que tus oraciones sean contestadas es necesario que las cosas que le pides a Dios, sean de la clase de cosas que Dios puede dar, porque conllevan su honra y tu propio bien… Por último, necesitamos continuar en oración hasta que se nos conceda la bendición.”

“No es suficiente el solo comenzar a orar, ni el mero orar correctamente; ni tampoco es suficiente orar de continuo sólo por un tiempo no más; más bien, debemos continuar pacientemente, creyendo y orando, hasta que se obtenga la respuesta. Y aun más, no solamente debemos orar hasta se realice lo que pedimos, sino que también tenemos que creer que Dios nos oye, y que contestará nuestras oraciones. A menudo fallamos en el no continuar en oración hasta que se obtenga la bendición, y en no esperar la bendición. Cada vez que todos estos aspectos se cumplan en una persona, seguramente que se cumplirán las respuestas a sus peticiones”. —La vida hogareña de Jorge Müller