Infinite Menus, Copyright 2006, OpenCube Inc. All Rights Reserved.

- La Creación: ¿Qué Pruebas hay?

Por Ken Ham

A lo largo de los años, mucha gente me ha desafiado con preguntas como: He estado intentando testificar a mis amigos. Dicen que no creen la Biblia y que no tienen interés en las cosas que dice. Quieren pruebas veraces de que hay un Dios que creó, y luego escucharán mis afirmaciones en cuanto al cristianismo. ¿Qué pruebas les puedo dar sin mencionar la Biblia para que empiecen a escucharme?

Brevemente, respondo como sigue.

Evidencia

Los creacionistas y los evolucionistas, cristianos y no cristianos todos tienen la misma evidencia–los mismos hechos. Piensa en ello: todos tenemos la misma tierra, los mismos estratos de fósiles, los mismos animales y plantas, las mismas estrellas–los hechos todos son los mismos.

La diferencia es en la manera en que interpretamos los hechos. ¿Y por qué interpretamos los hechos de modo distinto? Porque empezamos con presuposiciones distintas. Son cosas que se suponen ciertas, sin poder adelantar pruebas para ellas. Estas luego llegan a ser la base de otras conclusiones. Todo razonamiento se basa en presuposiciones (también llamadas axiomas). Esto se pone especialmente relevante cuando tratamos los acontecimientos del pasado.

Pasado y presente

Todos existimos en el presente– y todos los hechos existen en el presente. Cuando se intenta entender cómo ocurrió la evidencia (¿De dónde vinieron los animales? ¿Cómo se formaron los estratos de fósiles? etc.), lo que intentamos hacer es conectar el pasado con el presente.

Sin embargo, si no estuvimos allí en el pasado para observar los acontecimientos, ¿cómo podemos saber lo que sucedió para que podamos explicar el presente? Sería estupendo tener una máquina de tiempo para que pudiéramos saber de verdad en cuanto a los eventos del pasado.

Los creyentes, por supuesto, afirman que tienen, en un sentido, una ‘máquina de tiempo’. Tienen un libro llamado la Biblia que asegura ser la Palabra del Dios que siempre ha estado allí, y que nos ha revelado los principales acontecimientos del pasado que son necesarios que sepamos.

Sobre la base de estos acontecimientos (Creación, Caída, Diluvio, Babel, etc.), tenemos unas presuposiciones en que edificar un modo de pensar que nos permite interpretar la evidencia del presente.

Los evolucionistas tienen ciertas creencias en cuanto al pasado/presente que ellos presuponen, p. ej. no hay Dios (o por lo menos ninguno que hiciera actos de creación especial), así que edifican una manera distinta de pensar para interpretar la evidencia del presente.

Así, cuando creyentes y no creyentes discuten la evidencia, en realidad están discutiendo acerca de sus interpretaciones basadas en sus presuposiciones.

Por eso la discusión muchas veces se degenera en algo como: ‘¿No puedes ver lo que digo?’
‘No, no puedo. ¿No ves lo equivocado que estás?’
‘No, no estoy equivocado. Es obvio que yo tengo la razón’.
‘No, no es obvio’. Y así.

Estas dos personas están discutiendo la misma evidencia, pero la miran a través de lentes distintas.

No será hasta que estas dos personas reconozcan que el argumento es en realidad acerca de las presuposiciones con que han empezado, que empezarán a ocuparse de las razones fundamentales de sus distintas creencias. Una persona no interpretará la evidencia de modo distinto hasta que se ponga lentes distintas–que significa cambiar de presuposiciones.

He encontrado que un creyente que entiende estas cosas puede ponerse las gafas del evolucionista (sin aceptar sus presuposiciones como verdaderas) y entender cómo miran la evidencia. Sin embargo, por varias razones, incluyendo algunas espirituales, un no creyente normalmente no puede ponerse los anteojos del cristiano–a menos que reconoce la naturaleza presuposicional de la batalla y así empieza a cuestionar sus propias presuposiciones.

A veces, por supuesto, es posible por sólo presentar la ‘evidencia’ que convenzamos a una persona que un argumento científico en cuanto a la creación es válido ‘por los datos’. Pero normalmente, si esa persona luego escucha una interpretación distinta de la misma evidencia, que parece mejor que la tuya, esa persona abandonará tu argumento, pensando que ha encontrado ‘datos más convincentes’.

Sin embargo, si hubieras ayudado a esa persona a entender este asunto de las presuposiciones, entonces mejor podría haber reconocido esto por lo que es–una interpretación diferente basada en presuposiciones que difieren–i.e., creencias básicas.

Como profesor, encontré que cuando enseñaba a los estudiantes lo que pensaba eran los ‘datos’ para la creación, la otra profesora de ciencias reinterpretaba los datos. Los estudiantes luego me vendrían diciendo: “Bueno, necesitas intentarlo de nuevo”.

Sin embargo, cuando aprendí a enseñar a mis estudiantes cómo interpretar los datos, y cómo las interpretaciones están basadas en nuestras presuposiciones, entonces cuando la otra profesora intentaba reinterpretar los datos, los estudiantes cuestionaban las presunciones básicas de la profesora. Luego, no eran los estudiantes los que me venían, ¡sino la otra profesora! Ella se ponía alterada conmigo porque los estudiantes no aceptaban su interpretación de la evidencia y cuestionaban la misma base de su pensamiento.

Lo que pasaba era que yo había aprendido a enseñar a los estudiantes cómo pensar en vez de meramente qué pensar. ¡Qué diferencia hizo eso en mi clase! Me he regocijado escuchar, a veces décadas después, a algunos de esos estudiantes decirme cómo llegaron a ser creyentes activos y sólidos como resultado.

Términos de debate

Si alguien acepta tener una discusión sin usar la Biblia como algunas personas insisten, luego deja que ellos pongan los términos del debate. En esencia estos términos son:

  • a. Los ‘datos’ son neutrales. Sin embargo, no hay tales cosas como ‘datos simples’; todos los datos se interpretan. Una vez que se elimina la Biblia de la discusión, entonces desaparecen las presuposiciones de los cristianos, efectivamente dejándoles sin poder dar una interpretación alternativa de los datos. Sus oponentes luego se imponen porque ellos todavía tienen sus presuposiciones.
  • b. La verdad puede/debe determinarse aparte de Dios. Sin embargo, la Biblia declara: El principio de la sabiduría es el temor de Jehová (Salmo 111:10; Proverbios 1:7). El hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente (1 Corintios 2:14).

Un creyente no puede separar la naturaleza espiritual de la batalla de la batalla en sí. Un incrédulo no es neutral. La Biblia indica esto claramente: El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama (Mateo 12:30); Esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas (Juan 3:19).

¡Aceptando tales términos de debate también implícitamente admiten su proposición de que el relato de la Biblia en cuanto a la historia del universo es irrelevante para entender esa historia!

Aplicación práctica

Cuando alguien me dice que quiere ‘pruebas’ o ‘evidencia’, no la Biblia, mi respuesta es como sigue:

‘A lo mejor tú no creas la Biblia, pero yo sí. Y creo que me da el fundamento correcto para entender este universo y correctamente interpretar los datos a mi alrededor. Voy a darte algunos ejemplos de cómo edificando mi pensamiento sobre la Biblia puedo explicar el mundo y a la vez no quedar contradicho por la ciencia. Por ejemplo, la Biblia declara que Dios hizo distintas clases de animales y plantas. Déjame enseñarte lo que sucede cuando edifico mis pensamientos sobre esta presuposición. Ilustraré cómo los procesos tales como la selección natural, la deriva genética, etc., pueden explicarse e interpretarse. Verás cómo la ciencia de la genética tiene sentido cuando se basa en la Biblia.

Por supuesto, uno puede hacer esto con numerosos ejemplos científicos, enseñando cómo el tema del pecado y juicio, por ejemplo, es relevante a la geología y la evidencia fósil. Y cómo la Caída del hombre, con la Maldición posterior sobre la creación, tiene sentido ante la evidencia de mutaciones dañinas, violencia y muerte.

Una vez que haya explicado algo de esto en detalle, luego continúo: ‘Ahora déjame pedirte que tú defiendas tu postura en cuanto a estos temas. Muéstrame cómo tu modo de pensar, basado en tus creencias, tiene sentido ante la misma evidencia’.

Al tratar el asunto de esta manera, el creyente:

  • a. Usa presuposiciones bíblicas para edificar un modo de pensar para interpretar la evidencia.
  • b. Enseña que la Biblia y la ciencia van de la mano.
  • c. Cuestiona las presuposiciones de la otra persona (muchos son ignorantes de que las tienen)
  • d. Obliga al polemista a que defienda lógicamente su postura con la ciencia y sus propias presuposiciones (muchos encuentran que no pueden hacer eso).
  • e. Honra la Palabra de Dios que convence el alma.

Recuerda, no es suficiente convencer a la gente a creer en la creación, sin también llevarla a creer y confiar en el Creador/Redentor, Jesucristo. Dios honra a los que honran Su Palabra. Necesitamos usar métodos que honran a Dios para alcanzar a la gente con la verdad de lo que es realmente la vida.

–Creation 22 (1) 12/99-2/2000

www.manantialdevida.net

Los comentarios están cerrados.


  •  

     

          Introduce tu E-mail:

         

         

            » Ir arriba